Ya he sido usuario del transporte público de de Buenos Aires y, como me suele pasar, ha sido toda una experiencia. Al metro aquí lo llaman 'subte' (de subterraneo, digo yo), y son 5 lineas que casi ni se entrelazan entre si. Para ir de un sitio a otro que este en linea diferente te puedes morir, porque sólo se puede hacer transbordo en una estación. Los trenes son viejos, me recordaron a los de la linea 5 de Madrid en sus buenos tiempos, del año la tana. Y lo mejor de todo es que cuando llueve, como ayer, cierran las lineas casi sin avisar porque se le inunda!!!! Otra peculiaridad: los andenes. En una misma estación, los andenes tampoco estan conectados, asi que dependiendo de la dirección a la que quieras ir tendrás que entrar por una entrada de la calle o por otra. Y si te pasa como a mí, que me equivoqué, tienes que decirselo amablemente al segurata, porque si no tienes que salir y volverte a comprar un nuevo billete. Como todo aquí, un caos. Ah! y hay algunas estaciones en las que el tren no para, es decir, que hay estaciones con un solo andén en una dirección. Luego está el bus. Hay más de 200 lineas de bus de empresas diferentes. Para saber a donde va cada uno te tienes que comprar un librito que te dice las calles por la que pasa cada bus y el color, ya que al ser de varias empresas el color es diferente. Y para pagar tienes que llevar el dinero justo, 90 centavos o 1 peso, porque el conductor no da cambios, tienes que echar la monedas en una maquina. Pero bueno, he montado en bus y no me he equivocado, de momento. Será que me estoy acostumbrando al caos.