Hoy he pasado el día en plena naturaleza, en el Parque Natural de Tierra de Fuego. Juando diría que es "como Ordesa", pero nada que ver, esto es otro mundo: las montañas nevadas están junto al mar, bueno, junto al canal de Beagle, que es el mar. Así que para calentar motores me he subido un pico, de 3.049 metros. Para tener esta altura no era muy dificil, y el esfuerzo ha valido la pena porque las vistas desde la cumpre eran espectaculares. Se veía casi la Antártida (exagerando mucho, ya que está a 3.000 kilometros de aquí, igual que Buenos Aires). Estoy algo descolocado por las horas de luz. A las 6 de la mañana ya era de día, y entraba un sol por la ventana de la habitación que parecían las 12 del mediodía. He entreabierto un ojo y me he dicho "mierda, ya me he dormido", porque el bus para ir al Parque salía a las 9:00. Pero cuando he mirado el reloj y he visto que eran las 6... media vuelta y a dormir. Y bueno, como os dije, a las 22:00 horas todavia es de día, así que aunque esté muy cansado, hasta que no es un poco de noche no me puedo dormir. Y mañana viajo ya a El Calafate, para ver el Perito Moreno y hacer alguna excursión por el Chaltén. Por cierto, una curiosidad: el Calafate es un arbusto silvestre del que aquí sacan un montón de cosas, entre ellas un helado (que ya he probado) y un licor (que me falta por probar).
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