Ya he llegado a El Calafate, en plena Patagonia argentina. Desde el avión se veía un gran secarral con un aeropuerto en medio de la nada. A 23 kilómetros del aeropuerto está el pueblo, que es pequeñito, acogedor pero plagado de turistas. Creo que se construyó por y para los turistas, porque lo que más hay son hoteles, hostels, tiendas y restaurantes. Hace buena temperatura pero aquí, como en Ushuaia, en verano, hay más horas de sol, por lo que ya me veo que a las 10 de la noche todavía será de día. Pero bueno, me pongo el antifaz y a dormir. Creo que he ido a parar a un hostel en el que yo soy el único que habla español, los demás son todos guiris, supongo que yankis. Así que al final me va a tocar hablar inglés... pero espero que antes se esfuercen ellos por hablar español porque ya les vale. Mañana haré una escursión se llama 'Big Ice', que es treking sogre el glaciar Perito Moreno. Esta semana va a ser muy deportiva.